viernes 13 de noviembre de 2009

el arúspice

tuve que meter las manos en tus entrañas
para ver las caras y los días
del futuro.

quise adivinar
el legado que ibas a dejarme,
pero unos dedos nunca podrán
separar la sangre:
                        ni nubes
                        ni paisajes,
tus órganos tibios no me enseñaron
nada.

                        el dolor
                        no da visiones.

por eso abandoné
tu pelo
tu nariz de pájaro
tu pintura de labios,
todo tapado por esa tierra oscura
que hace crecer estos yuyos
tan verdes.
            (a veces creo
             que escarbando durante días
             voy a encontrarte sentada
            en una caverna
            a miles leguas del suelo,
            justo antes de salir a la luz
            de alguna ciudad china).


la muerte siempre acaba
por unir a extraños:
y si me hablaras ahora
desde el baño o la cocina,
no habría nada en tu voz    nada
de todos esos años
en los que te vi moverte
entre tus plantas,
o parada y hambrienta
ante la luz de la heladera,
en plena noche.


los techos se doblan con el viento,
los grillos taladran los oídos,
alguien enciende su televisor
en una casa vecina:
hay segundos en los que olvido
que cosas como éstas
nos hacen vivos

miércoles 4 de noviembre de 2009

Requiem pour une enfant célèbre, 3 (Anne Talvaz)


Ana, hermana mía, ¿nada ves venir?


Veo el sol que y los árboles que

y a través del hueco de las cortinas a los hombres que

y cuando voy al desván

a los pájaros que

veo al cielo que y que y que


Ana, hermana mía, no es eso lo que te pido


¿quieres acaso que lea la borra de café,

cuando hace tanto tiempo ya que no encontramos café?

¿sabes al menos que las líneas que cruzan el cielo

no son las de la mano de Dios?

lunes 2 de noviembre de 2009

Tres autorretratos (Jacques Ancet)


A fuerza de comerse las uñas

no tendrá más dedos. Más ojos tampoco

a fuerza de mirar.

Unas sombras tiemblan en la luz,

unas palabras zumban en sus oídos. A fuerza

de hablar

no tendrá más boca


12 de octubre de 2006 (Autorretrato I)


Los ojos cerrados. Pero todo está ahí. Escucha

el día. Tal vez la voz en el silencio.

¿Qué dice? No importa. Habla,

ahí está. No se necesita abrir los ojos.

Es como un ruido de agua que brota,

el ruido de la sangre que no se calla


14 de octubre de 2006 (Autorretrato II)


Discreto, dicen, y modesto, claro.

Se ve apenas su sombra, ¿y que se escucha?

Una musiquita, ¿y qué más?

Casi nada, dicen. Lo real, sin embargo,

prolifera. Le llena la boca.

Todo el bullicio que hace creer en el silencio


9 de febrero de 2007 (Autorretraro III)



Trois autoportraits

A force de se ronger les ongles/ il n’aura plus de doigts. Plus d’yeux/non plus à force de regarder./Des ombres tremblent dans la lumière,/des mots bourdonnent à ses oreilles. A force/ de parler il n’aura plus de bouche 12 octobre 2006 (Autoportrait)

Les yeux fermés. Mais tout est là. Il entend/le jour. La voix peut-être dans le silence./

Que dit-elle ? Peu importe. Elle parle,/elle est là. Aucun besoin d’ouvrir les yeux./ C’est comme un bruit d’eau qui coule,/le bruit du sang qui ne se tait pas/14 octobre 2006 (Autoportrait II)

Discret, disent-ils, et modeste, bien sûr./ On voit son ombre à peine et qu’entend-t-on ?/ Une petite musique, mais encore ?/Presque rien, disent-ils. Le réel, pourtant,/

prolifère. Il en a plein la bouche./Tout grouillement qui fait croire au silence/ 9 février 2007 (Autoportrait III)

martes 1 de septiembre de 2009

melodía húngara o Ungarische Melodie (Schubert)

no puedo hablar sobre música,
pero esta obra tiene un movimiento
como perfecto:
avanza por retrocesos
entrecortada
y de pronto se vuelve delicada


si se pudiera escribir con ese ritmo

la estoy escuchando hace días

viernes 6 de febrero de 2009

La estatua y yo (Henri Michaux)


En mis momentos perdidos le enseño a caminar a una estatua. Dada su inmovilidad exageradamente prolongada, no es fácil. Ni para ella. Ni para mí. Gran distancia nos separa, me doy cuenta. No soy tan tonto como para no darme cuenta.
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Pero no se puede tener todas las mejores cartas en nuestro juego. Así, pues, adelante.
d

Lo que importa es que su primer paso sea bueno. Para ella todo está en ese primer paso. Lo sé. Demasiado lo sé. De ahí mi angustia. Me ejercito en consecuencia. Me ejercito como nunca antes lo hice.
d
Colocándome cerca de ella, de forma estrictamente paralela, con el pie levantado igual que ella y rígido como una estaca hundida en la tierra.
d
No, nunca es exactamente igual. O el pie, o la combadura, o el porte, o el estilo, siempre hay algo que falta, y la salida tan esperada no tiene lugar.
d
Es por eso que llegué casi a no poder caminar por mí mismo, invadido por una rigidez, sin embargo llena de impulso, y mi cuerpo fascinado me asusta y ya no me conduce a ninguna parte.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<De La vida en los pliegues (1949)

***
LA STATUE ET MOI
À mes moments perdus, j’apprends à marcher à un statue. Étant donné son inmobilité exagérément prolongée, ce n’est pas facile. Ni pour elle. Ni pour moi. Grande distance nous sépare, je m’en rends compte. Je ne suis pas assez sot pour ne m’en rendre compte.
>>
Mais on ne peut avoir toutes les bonnes cartes dans son jeu. Or donc, en avant.
>>
Ce qui importe, c’est que son premier pas soit bon. Tout pour elle est dans ce premier pas. Je le sais. Je ne le sais que trop. De là, mon angoisse. Je m’exerce en conséquence. Je m’exerce comme jamais je ne fis.
>>
Me plaçant près d’elle de façon strictement parallèle, le pied comme elle levé et raide comme un piquet enfoncé en terre.
>>
Hélas, ce n’est jamais exactement pareil. Ou le pied, ou la cambrure, ou le port, ou le style, il y a toujours quelque chose de manqué et le départ tant attendu ne peut avoir lieu.
>>
C’est pourquoi j’en suis venu Presque à ne plus pouvoir marcher moi-même, envahi d’une rigidité, pourtant toute d’élan, et mon corps fascine me fait peur et ne me conduit plus nulle part.

martes 27 de enero de 2009

End of the world, 10 (Anne Talvaz)


Hablás demasiado porque sabés que mañana
esto se acaba. La lluvia ya no perla las hojas del castaño,
una palada de carbón arrojada al fuego,
ddd
y que lo apaga. Y esta espera
que no termina más. Algo ya no será más
ddd
tal vez será en otra parte,
ddd
pero seguro será de otra manera. Es él,
o vos ―¿quién sabe? El miedo en el vientre, o la ansiedad:
porque es él, porque sos vos. Porque es mañana.

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d
En Diario de Poesía (N° 65, 2003). Traducción de Jaime Arrambide y Mirta Rosenberg.

sábado 24 de enero de 2009

...



es así:
a veces mirás
y ya no estoy ahí.

las sillas los árboles siguen de pie,
las casas se congelan
bajo la bóveda oscura,

y yo en el aire.

y aunque mis dedos te toquen
XXXXXXXXXXXXXXel pelo o la frente,
aunque te copien despacio los ojos,
soy invisible.

así se oculta un rostro
en la niebla
o las máscaras.

hay noches
en que las estrellas
parecen tan crueles.

por eso están lejos
y solas
>>>>
>>>>
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXX(a L.)

miércoles 21 de enero de 2009

Lo imperceptible de Jacques Ancet


Aunque no lo sepamos.
Con gestos para nada.
Aunque dormidos,
o en la lentitud del amor,
antes del sueño. Decimos
lo oíste, escuchá.
Las manos se detienen, las palabras.
Vemos la sombra de una tasa,
su asa sobre la pared.
Es el borde. No vemos.
ddd

*
LLL
O algo más
que la mesa, las lágrimas,
la montaña o la esperanza.
Más que el espacio.
El que viene es precedente,
Una especie de sombra ausente,
lo contrario de una imagen.
O, en el cielo, a mediodía,
como una luz inversa.
Nadie puede saberlo.
ggg

*
ffffffff
Crees que se escapa
pero algo se acerca.
Al final de la calle ves
lo que no podés decir.
Es como si un rostro
se inclinara sobre la ciudad,
o como si una mano sostuviera
Las cosas sin tocarlas.
Te dices que se va
pero ahí está, y te mira.

f
Extractos del libro Lo imperceptible
f
Même si on ne sait pas./Avec des gestes pour rien./Même si on dort, si c'est/dans la lenteur de l'amour,/avant le sommeil./ On dit tu as entendu, écoute./Les mains s'arrêtent, les mots./On voit 1'ombre d'une tasse /et son anse sur le mur.C'est le bord./ On ne voit pas.

*
Ou quelque chose de plus/que la table, les larmes,/la montagne ou l'espoir./De plus que l'espace. C'est/précédant celui qui vient,/une sorte d'ombre absente,/le contraire d'une image./Ou, dans le ciel, à midi,/comme une lumière inverse./Personne ne peut savoir.
*
Tu crois que ça se retire/mais quelque chose s'approche./Au bout de la rue tu vois/ce que tu ne peux pas dire./C'est comme si un visage/était penché sur la ville /ou qu'une main soutenait/les choses sans les toucher./Tu te dis que ça s'en va/mais c'est là, ça te regarde.

domingo 28 de septiembre de 2008

Esta soledad en las cataratas (Wallace Stevens)


Nunca sintió dos veces lo mismo respecto del salpicado río,
Que seguía fluyendo y nunca dos veces el mismo, fluyendo

A través de muchos lugares, y como inmóvil en uno,
Fijo como un lago donde se agitan los patos silvestres,

Rizando sus usuales reflejos, pensados Monadocks(1).
Parecía ser un apóstrofe que no fue dicho.

Había tanto de lo real que para nada era real.
Una y otra vez él quiso sentir lo mismo.

Quiso que el río siguiese fluyendo de la misma manera,
Que siguiese fluyendo. Quiso caminar a su lado,

Bajo los sicómoros, debajo de una luna rápidamente enclavada.
Quiso que su corazón dejara de latir, que su muerte descansara

en una permanente comprensión, sin patos silvestres
o montañas que no eran montañas, sólo por saber cómo sería,

sólo por saber cómo sentiría, liberado de la destrucción,
ser un hombre de bronce respirando bajo arcaica piedra,

sin las oscilaciones del paso planetario,
respirando su aliento broncíneo en el azulado centro del tiempo.


(1) Monadocks es el nombre de una línea de montañas, y se usa ese término en geología para indicar restos de antiguas zonas altas que se alzan sobre un llano como una aislada masa rocosa (Nota del T.)


En Poemas de Wallace Stevens, Omega, Buenos Aires, 1967 (traducción de ALBERTO GIRRI)

martes 2 de septiembre de 2008

El Orfeo de W.H. Auden


¿Qué espera la canción? ¿y las manos moviéndose
tan cerca de los pájaros, la timidez y el encanto?
¿Estar perplejas y felices,
o conocer sobre todo la vida?

Pero los bellos se conforman con las notas agudas del aire;
La tibieza es suficiente. Oh, si el invierno en realidad
se opone, si el débil copo de nieve,
¿qué hará el deseo, la danza que hará?


Orpheus
ff
What does the song hope for? And the moved hands/A little way from the birds, the shy, the delightful?/To be bewildered and happy,/Or most of all the knowledge of life?// But the beautiful are content with the sharp notes of the air;/The warmth is enough. O if winter really/Oposse, if the weak snowflake,/What will the wish, what will the dance do?
ss
(basada en la versión de Rolando Costa Picazo: "W. H. Auden: los primeros años", Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1994).